El poeta que avergonzó a su madre

1945

Jorge Eduardo Eielson es uno de los poetas peruanos más importantes después de César Vallejo. A los 21 años publicó su primer libro “Reinos” y con este ganó el premio nacional de poesía de Perú. Fue un joven que levantó revuelo en el país. Cuando niño, su madre lo dio en adopción a una familia de clase media. El motivo fue de que para su época ser una madre soltera era un oprobio para la mujer. Además de que la madre era de clase alta. Sobre estas peculiaridades de su vida, el escritor Paulo César Peña presentó el libro “1945: Jorge Eduardo Eielson, vida y canción de Lima” en el marco de la Feria de Libro Zona Huancayo.

El libro tiene tres secciones que recuperan la figura de Eielson, según Juan Pablo Mejía con momentos del poeta que la mayoría de los estudiosos han obviado en su biografía. Eielson compartía tertulias con otros poetas como Sebastián Salazar Bondy, Blanca Varela, Euguren, entre otros. “Sus compañeros generacionales veían en Eielson un poeta joven que chocaba con algunos poetas como Chocano. Era muy cerrado, muy enigmático. Así como una noche podía extraviarse en un bar o desaparecer por varios días sin que nadie sabía nada de él. Para él y su grupo de amigos, Vallejo y Euguren sobrepasaban la figura de Chocano.

Una anécdota del, poeta habla acerca de un apodo que le habían puesto: “el Chuncho”, porque creían que no había nacido en Lima sino en Chanchamayo ya que la familia a la que le habían dado en adopción tenía terrenos en Chanchamayo y cuando Eielson retornaba de la selva a Lima, hablaba con el dejo de la selva. Alguna vez, corriendo olas,  Eielson  perdió tres dientes ello también contribuyó a la percepción de su personalidad por parte de sus amigos.

Peña culminó leyendo un texto del libro presentado en el que narró, desde le testimonio real de Jorge Eduardo, Eielson significa “hijo del campo” y Jorge,  “campesino”.

La labor de Eielson  cono se limitó a la poesía, fue un artista plástico y viajero que desde 1945 salió de su patria para no volver en alma y obra.

 

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